Isabel Burdiel

Isabel II

isabell_ii.jpg

La vida y reinado de esta nulidad de mujer abarca en este libro algo más de 800 páginas, además de las bibliográficas y el índice, y podrían haberse reducido, con justicia, a menos de la mitad, puesto que el personaje, de no haber sido ella reina, no hubiera merecido estar ni entre las páginas de una novela rosa. Sin embargo, la historiadora hace del libro una lectura amena, a veces incluso interesante, mediante el uso de un lenguaje claro y desprovisto de los recursos académicos tan típicos de los subvencionados historiadores españoles. Sin tener la autora un talento particular para la narración, se las apaña para navegar por entre la infinidad de documentos y cartas que debe de haber leido y que reflejan hasta la saciedad la nulidad como personaje público y la puerilidad como persona de esta mujer, Isabel II, que en un país desarrollado de la época se hubiera muerto de hambre por inútil o tonta, es la ama y señora del destino de España: ver para creer. El retraso que supuso su reinado para el progreso de España como nación, comparado con las demás naciones europeas contemporáneas, es algo imperdobable históricamente hablando. Pero lo más lamentable ya no es el retraso económico y social medido en décadas, sino la oportunidad perdida para arrojar de España, definitivamente, las amarras del sectarismo católico que mantenía a la población estabulada mental y espiritualmente durante siglos y poder abrir las puertas a la libertad económica y religiosa, a la diversidad, a la modernidad, en definitiva. Extender el estado estabulario entre un pueblo como el español en el siglo XIX solo aumentaría aun más la desazón de los españoles y allanaría el camino enormemente al triunfo de las ideas ateístas, demagógicas y colectivistas, y las ideologías totalitarias a caballo ya de un nuevo siglo: socialismo, comunismo, anarquismo, nacionalismos... Pero eso está fuera del ámbito de este libro. Lo que sí advertimos con claridad más que suficiente es que durante el reinado de Isabel II se quiso seguir gobernando de espaldas al pueblo, prolongando el absolutismo, como si se estuvieran aun en el siglo XVI en vez del XIX.

 

El libro siempre sigue muy de cerca al personaje. Como libro de historia de España sirve poco, puesto que la historia de España que se deja ver solo aparece como telón de fondo detrás de una reina omnipresente en su vulgaridad y en su vivir diario. Aun así, y dada la nula valía intelectual, moral o personal del personaje principal, ésta se las veía continuamente con otros personajes que luchaban por influir en la vida de la nación a través de ella. Aun así asistimos a los eventos más importantes de su época: vemos a Isabel II frente a los generales espadones; frente a sus amantes; frente al odioso y despreciable marido Francisco de Asís; frente a su madre y padrastro; frente a sor Patrocinio y demás tropa eclesiástica. En definitiva: vemos cómo se manejaban de espaldas o a expensas de una nación entera. Es Isabel II el personaje histórico más vulgar y burra que posiblemente haya pisado una alfombra. Digna de su padre. ¡Y la hemos tenido de reina! Es para llorar.


"Es cierto que el Romano es libre de hacer todo lo que quiera. Pero también lo es que tiene que soportar las consecuencias de sus actos. No importa que se haya equivocado, que le hayan engañado o incluso forzado: un hombre no se deja forzar: etiamsi coactus, attamen voluit. Es libre; pero si distraído, imprudente o atontado, prometió pagar una determinada cantidad y no puede pagarla, se convierte en esclavo de su acreedor."

Rudolph von Ihering

“Slavery, protection, and monopoly find defenders, not only in those who profit by them, but in those who suffer by them.”

Frédéric Bastiat

On the true nature of the Castro Revolution in Cuba: "The revolution was a cover for committing atrocities without the slightest vestige of guilt ... we were young and irresponsible. We were pirates. We formed our own caste ... we belonged to and believed in nothing -no religion, no flag, no morality or principle. It's fortunate we didn't win, because if we had, we would have drowned the continent in barbarism."

Jorge Masetti -In the Pirate's Den

La anarquía, es decir, la ausencia de fuerza estatal, no es una forma de Estado, y cualquiera que acabe con ella por el medio que sea, el usurpador nacional o el conquistador extranjero, rinde un servicio a la sociedad. Es un salvador, un bienhechor, porque la forma más insoportable de Estado es la ausencia de Estado.


Rudolph von Ihering

"El envidioso está afligido no solo por sus males propios, sino por los bienes de los demás."  -Hipias

[la norma de conducta de los progres] "No hacer nada que alguien pueda envidiarme." -Hipasos

NINOTCHKA,

O EL DISCRETO DESENCANTO CON EL SOCIALISMO 

ninotchka.jpg

Seguimos a la espera de la reedición de este importante libro del gran escritor español José Pla

Historia de la Segunda República.

jose_pla.jpg   

También a la espera de este importante libro del genial Rafael Abella.

Finales de enero, 1939, Barcelona cambia de piel

rafael_abella.jpg

2012 © CREOWEBS. Diseñamos y creamos. !!!