THE SPAIN TIMES

22 ABRIL 2014

'A penny for your thought'
El hecho de que en nuestro acervo cultural no haya un dicho similar a esta famosa expresión inglesa, a mi modo de ver, es una clara evidencia más de las diferencias culturales entre anglosajones e hispanos. Algunos incluso aludirán al cariz crematístico de la expresión para criticar al dicho y, por extensión, a la cultura de aquellos pueblos de origen protestante y capitalista. Yo, por mi parte, muestro mi admiración: aquellos que lo critican, seguramente, no den nunca un céntimo -que sea suyo- a nadie; y sin duda alguna que menos lo darían por saber el pensamiento de uno; salvo que ese pensamiento fuese una copia calcada del que él mismo tuviera.

Los anglosajones tienen, en cambio, y en igual medida, el tacto suficiente para apreciar las ideas ajenas, poniéndolas en valor con un simbólico “penny”, y la honestidad intelectual suficiente para entender que, como dicen los gallegos: “amiguiños, sí; pero a vaca polo que vale”. Ellos no tratan de ocultar la realidad; no se molestan en aparentar ser mejores de lo que cabe esperar de la inmensa mayoría de los mortales. La vida no es un utópico camino de rosas; todo tiene su precio en la vida (sí, el amor no lo tiene; pero el amor pertenece al género de ficción y a las alcoba de cada uno). ¿Para qué simular que no lo sabemos? ¿Para qué aparentar santones benefactores de la humanidad cuando no damos un palo al agua? ¿Ah, que tú sí lo das? Good for you, que dicen ellos. Pero no dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace tu mano derecha, que dice la Biblia. No peques de soberbio.

¿Nos interesamos los hispanos en las ideas de nuestro vecino? ¿Somos receptivos a escuchar? No, realmente. Decir que nos interesa no sirve de nada si no ponemos nuestro dinero donde está nuestra boca, otra frase inglesa. El dinero no debe de ser un tabú. Lo usamos, entonces, ¿porqué no hablamos bien de él? ¿Porqué hemos de asociarlo siempre con malas intenciones? ¿Porqué tiene que manchar todo lo que se le pone al lado? El dinero no hace nada; es la gente que lo usa quien puede hacerlo, igual que sirve para el mal, también sirve para el bien.

El dinero se ha convertido para los hispanos casi en un sustituto de la antigua pureza de sangre católica. Como el cristiano viejo de antes que quería demostrar su pedigrí, el español de hoy quiere verse incluido entre las filas de los “buenos”, de los políticamente correctos. No importaba, como ocurría en la España de antes, incumplir los preceptos de la religión tan fervientemente abrazada ni ser un buen católico; lo que importa es que se vea que uno es católico, llevar el título y nombre de católico, ser muy católico. Pero importa un rábano lo que eso signifique, aparte de un título.

El hispano vació de significado la palabra católico y ahora vacía de significado la palabra dinero. Y cuando a las palabras se las vacían de contenido éstas se vuelven aptas para que los demagogos de turno, los moldeadores orwellianos del lenguaje lleguen y le den un significado que antes no tenía: war is peace; good is evil. Y a la gente, apesebrada, indolente, aquejada por miles de penurias diarias, lo último que le importa es la libertad y la verdad, porque no le dan seguridad ni alimento. Un céntimo por tu pensamiento. ¿Sabes por qué no lo decimos los españoles? Porque intuimos que todos queremos que los demás piensen que nosotros pensamos igual que ellos, y no queremos arriesgarnos a descubrir lo contrario, no vaya a ser que quedemos como unos serviles tarugos, mientras ellos quedan como personas con capacidad de pensar, con ideas propias, y con el valor necesario para expresar esas ideas.

"Es cierto que el Romano es libre de hacer todo lo que quiera. Pero también lo es que tiene que soportar las consecuencias de sus actos. No importa que se haya equivocado, que le hayan engañado o incluso forzado: un hombre no se deja forzar: etiamsi coactus, attamen voluit. Es libre; pero si distraído, imprudente o atontado, prometió pagar una determinada cantidad y no puede pagarla, se convierte en esclavo de su acreedor."

Rudolph von Ihering

“Slavery, protection, and monopoly find defenders, not only in those who profit by them, but in those who suffer by them.”

Frédéric Bastiat

On the true nature of the Castro Revolution in Cuba: "The revolution was a cover for committing atrocities without the slightest vestige of guilt ... we were young and irresponsible. We were pirates. We formed our own caste ... we belonged to and believed in nothing -no religion, no flag, no morality or principle. It's fortunate we didn't win, because if we had, we would have drowned the continent in barbarism."

Jorge Masetti -In the Pirate's Den

La anarquía, es decir, la ausencia de fuerza estatal, no es una forma de Estado, y cualquiera que acabe con ella por el medio que sea, el usurpador nacional o el conquistador extranjero, rinde un servicio a la sociedad. Es un salvador, un bienhechor, porque la forma más insoportable de Estado es la ausencia de Estado.


Rudolph von Ihering

"El envidioso está afligido no solo por sus males propios, sino por los bienes de los demás."  -Hipias

[la norma de conducta de los progres] "No hacer nada que alguien pueda envidiarme." -Hipasos

NINOTCHKA,

O EL DISCRETO DESENCANTO CON EL SOCIALISMO 

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Seguimos a la espera de la reedición de este importante libro del gran escritor español José Pla

Historia de la Segunda República.

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También a la espera de este importante libro del genial Rafael Abella.

Finales de enero, 1939, Barcelona cambia de piel

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